#11: 80 horas
…casi 3.800 kilómetros de ida… y casi 3.800 de vuelta…
Ya llegamos a la capital de Paraguay, despu÷es de un placentero viaje de casi 6 horas durante las cuales he podido dormir bastante bien, aunque yo lo último que recuerdo es dormir reclinado en dos asientos y despertarme sentado en uno y con otro pasajero al lado, pero vamos, sonámbulo perdido que le habré hecho sitio. El siguiente bus, hacia Santa Cruz, está saliendo a las 7, ya tarde-noche, así que tengo todo el día por delante para intentar conocer un poco siquiera el centro de la ciudad.
Aunque me estoy muriendo de sueño y lo que me gustaría es una buena cama para estirarme 2 o 3 horitas más, ya he visitado alguna cosa en la ciudad. De hecho estoy en un parque junto a la estación de ferrocarril. Ahora iré a la bahía de Asunción (no tiene mar, pero sí un río, el Paraguay (originales, ¿eh?)) y más tarde ya veremos donde podemos andar viendo algo.

…qué diferente de las mototaxis de Piura…

…Lagoa do Leblon… depois do assalto…
Ya está…
Llevo varios días sin poder escribir, por varios motivos. En primer lugar, he estado bastante ocupado conociendo Rio y alrededores. Y también se me acabó la tinta del bolígrafo el otro día.
La principal conclusión de esta parte del viaje es que no me arrepiento, para nada, de haber llegado hasta aquí, que todas las horas de autobús han merecido la pena para poder siquiera saborear brevemente lo que es este pais. La segunda es que vuelvo, como con muchos otros sitios, vuelvo, no sé cómo ni cuándo, pero vuelvo, y a poder ser, un buen tiempo, y no sólo unos días o semanas.
Tan pocos días, pero tanta ilusión invertida… ver un ensaio da batería de Viradouro ha sido un sueño cumplido. Después de tantos meses de espera, 5 días en autobús y un 50% del viaje con esa intención, madre mía, no lo hubiera cambiado por nada, pese a las dificultades (el dinero, tiempo, asaltos…), ha merecido absilutamente la pena.
Es curioso que, pese a los dos asaltos (unos sufrido y el otro visto), la impresión en general sea buena… Quizá en otro sitio eso sería una mancha muy grande como para borrarla, pero en Rio esto no ha sido posible.
Pero vayamos por orden.
De Rio visité relativamente poco, pues estuve bastante entretenido conociendo las escolas (bueno, algunas); el Pão d’Açúcar. que ya comenté, así como las playas de Copacabana, Leme y Botafogo, el centro y Lapa, con su ambiente nocturno, y estos últimos días también Ipanema (el agua más caliente que he tenido ocasión de probar en mi vida), Leblon, donde está…
(sigue el 23/1 a la 1:01, en el bus de Ciudad del Este a Asunción… ayer me puse a conversar con una señora en el bus de São Paulo y ahí quedó la libreta… resulta que mi vecina en el bus era una señora peruana, de Ica, que ya lleva unos 15 años afincada en Brasil…) eso, en Leblon, donde está el Lagoa y el jardín botánico de Rio (impresionante, por cierto), y ver también el estadio de Maracaná (por fuera, que cobraban mucho por ir adentro), además de un tour por toda la ciudad en un bus local (me confundí de bus y acabé rodeando todo el parque natural de Tijuca…)
Esas fueron básicamente las visitas turísticas de Rio, que supongo que pudieron haber sido más, pero preferí centrarme en lo que había ido a ver de entrada: las escolas de Samba de Rio.
Y bueno, sólo puedo afirmar que la acogida y recibimiento en Unidos do Viradouro (mi escola favorita) fue lo más cálida posible y me reafirmó en mi entusiasmo por ese grupo: en primer lugar, el sábado, que ya lo hice coincidir con mi 23 cumpleaños, me recibe uno de los directores de batería, uno de los miembros de Viradouro que más tiempo lleva ahí, 48 años, nada menos, y me muestra el almacén de instrumentos… a un desconocido… al día siguiente tengo la suerte de haber coincidido con el día de la madre, y, para la ocasión, la Velha Guarda (los veteranos) lo celebraban con un buen almuerzo con carne asada a la cubana. Cuando ya estoy por irme, conozco a unas señoras del Ala da Comunidade, que me tratan como si fuera su hijo, me presentan a uno de los cantores de Viradouro (pareja de una de ellaS), consiguen encontarme un obsequio de la Velha Guarda del año anterior que ni siquiera ellos mismos pueden tener y, sobretodo, me informan de que el martes hay ensaio da batería.
…na loja do Redençao, com Alex…
No me lo puedo creer: voy a ver un ensayo de Viradouro. No me lo puedo creer.
…Viradouro…
…eo seus tamborims…
El martes por la tarde en el centro con Mara para cuatro compras, y después, corriendo a Barreto, Niterói, a disfrutar de ese espectáculo que va a ser el ensaio… ya cuando nos acercamos se oye el retumbar de un par de terceras y un montón de cajas y repiques que se van sumando al calentamiento. Sin que nadie marque un principio o un final, el estruendo crece como si se acercara una marabunta. Al final el mestre Ciça pone orden y empieza el ensayo. Creo que duró una hora y pico, más o menos, pero yo lo viví como si hubiera durado 5 minutos. Creo que podría haber pasado 3 horas más ahí alucinando… Madre mía, ¡que es un ensayo de una escola de samba! ¡de Rio! ¡en directo! ¡y na menos que Viradouro! puf, esto creo que no lo olvido nunca. Además, me regalan un sombrero del grupo y, por fin, encontramos una camiseta del desfile de este año, É de arrepiar, que, aunque sea talla G, es lo mismo.
En fin, mejor no me lo podría haber imaginado, porque creo que he tenido mucha suerte en este tema.
Pero no tanta suerte en los paseos… en el lago de Leblon, un asalto con pistola, que por lo visto acabó siendo de plástico (o quizás no=, y que te deja el cuerpo destemplado para el resto del día, porque me imagino que para nadie debe de ser algo muy agradable que lo apunten a la barriga con un arma de fuego, ni que sea de broma. Por mi parte ya pensaba (de verdad) que “ja havia begut oli”, por lo menos durante el primer momento. Al final tuve la sangre fría de esperar a comprobar si me apuntaba con “fierro o plástico”, pero espero no tener que volver a pasar por algo así (y comprobar en carne propia que era de verdad…), porque si no es una bala, me muero de un infarto… Por suerte, quedó en un susto y sigo entero y con todos los glóbulos rojos en su sitio y no diseminados por un carril bici de Rio de Janeiro (por cierto que tengo que hacerme el carnet de donante de órganos. Que si me pasa algo que por lo menos sirva de algo…). Sea como sea creo que no recuperé la estabilidad emocional hasta unas buenas horas después.
Y esa misma noche, que conozco a Mara y Márcia, y salimos a pasear por la playa de Copacabana, le intentan robar el monedero a la primera, de un tirón, después de preguntarnos la hora (cretino…). El mundo al revés: yo, gringoide; Márcia, de Curitiba y, por lo tanto, de aspecto polaco, o checo, y asaltan a Mara, la carioca mulata. Incomprensible. Pero bueno, un día “2×1″.
…sol e agua na praia da Ipanema…
…Mara, a carioca na Alemánia…
Y… mañana sigo que son casi las 2 y ya no puedo más, jejeje.
Bona nit!
¡Bien! después de 9 horas de la hora esperada llegamos por fin aquí.
Con todas las paradas y contratiempos hasta Asunción ya llegamos tan tarde que el bus de las 6 de la tarde hacia Ciudad del Este ya había partido. Y ese era el que teníamos que coger, así que hemos tenido que esperar a la salida del siguiente, a las 11:30 de la noche. En teoría llegábamos a las 2, pero hasta las 5 el bus no se ha plantado aquí.
Tampoco sé qué habrá pasado, porque yo he encontrado la posturita en el bus y me he quedado frito, jeje.
Ahora estamos haciendo algo de tiempo hasta que… varias cosas: los neozelandeses se van a ir a la frontera, pero no sé a qué hora va a ser eso, David tiene que llamar a su familia para pedir plata, y yo quiero saber los horarios de salida para São Paulo hoy, y a continuación mirar lo de la cámara, que supongo que eso me estará llevando un buen ratito, entre mirar modelos, precios por internet y constatar que la cámara en cuestión no sea una falsificación.
Me parece que hoy va a ser un día un poco largo…
Paraguay es el pais más extravagante que he visto hasta la fecha.
En primer lugar, la aduana y el servicio de migraciones no está en la frontera, si no unas 4 horas más tarde en carro.
En segundo lugar, tienen algún tipo de trauma con el tráfico de drogas, porque nos han registrado a todos nuestro equipaje e incluso han cacheado a algunas personas.
En tercer lugar, el servicio de aduana y migraciones es algo más que dudoso…
Y mira que llevamos poco tiempo, pero suficiente como para darse cuenta que este pais no es como Perú, Bolivia o Ecuador. Sobre el tema de las aduanas, lo más sorprendente es que no se trata de una ventanilla o una oficina abierta, como viene siendo en otros paises. Es un despachito cerrado, con ventana de cristales tintados, y te hacen entrar de forma individual, lo cual te hace pensar que son ciertamente “corruptos” o algo así. Esa falta de transparencia, como mínimo, te hace sospechar…
A unos compañeros neozelandeses no les han querido permitir la entrada a menos que abonaran una multa de $90 por no tener la visa en regla. Luego me he enterado, por los mismos funcionarios, que Nueva Zelanda no tiene convenio con Paraguay y que por eso tenían que pagar una multa. Les han “ofrecido” la posibilidad de pagar $100 entre los dos, porque sólo están en tránsito un día en el pais. La cosa es, si hay multa, hay multa, no hay perdón, ni rebajas… En la oficina me han dicho que no podían emitir facturas o boletas (…), y al final les han dejado entrar ilegalmente, y a ver si no pagan multa en la salida por Argentina. “Si tienen suerte no tendrán que pagar” dijo la funcionaria (…). Un poco chapucero, ¿no?
A David le han cobrado 90.000 guaraníes (unos $20) por no poder demostrar solvencia económica. Luego he entrado con él y el he “solventado económicamente”, así que le han devuelto el dinero, pero uno de los funcionarios ha dicho “pero esto es fraude ¿eh? porque tú no le vas a prestar el dinero si lo necesita”. Yo pienso que también es fraude cobrar sin ofrecer una boleta, sin mostrar el reglamento oficial, “perdonando” multas dudosamente impuestas, etc. Me parece que si David no puede demostrar solvencia suficiente como para volver a su pais lo lógico no es pedirle ese dineral, precisamente, porque entonces es menos solvente y hay más posibilidades de que permanezca ilegalmente en el país…
Lo que veo claro es que esos cerdos les habrían robado con esas historias a loas 3 un mínimo de 120 dólares, aprovechándose de que unos son extranjeros y, ni papa de castellano, y del otro porque lo han visto niño y presa facil.
¡Pero ahí estaba Superaarón para defender a los pobres ciudadanos de los abusos de esos fantasmas gubernamentales! jajaja
En lo que va de día y desde que hemos entrado en Paraguay ya nos han parado en 6 controles como mínimo: en 3 nos apeamos, 1 reconocimiento del bus y 2 o 3 controles más de carretera…
Ah, y no son 18 horas hasta Ciudad del Este, parece que van a ser 26…
Y aquí estamos, al a salida de Bolivia, a punto de entrar a Paraguay, aunque esto no lo haremos hasta que todos los del bus hayan tramitado primero la salida.
Este bus es mucho más incómodo que el del otro día, lleva mucha más gente (incluso hay 6 militares que, pobrecitos, van de pie), y hay unas cuantas señoras que no callan y conversan muy fuerte… así que figúrate el descanso placentero que estoy teniendo… en fin, el bus este, de directo, no tiene nada, eso ya lo tenemos claro.
Una frontera más… Este mundo está lleno de barreras, ¿no creeis?