Sunday, 1 de June, 2008 a las 15:02
(Chile, General, Paisajes, Sensaciones)

…la Avenida Alamena (como la Gran Vía en Barcelona) vacía… pa’ rendir tributo al general que murió en Panamá…


…escenas de un funicular…
Finalmente, el concierto no estuvo mal, aunque he de admitir que hay cierto tipo de arte contemporaneo, incluso en música, que no acabo de comprender… pero lo tolero bien, y seguro que después de unas cuantas audiciones lo comprendo mucho mejor y me gusta…



…en lo alto del cerro…


…Andorra, el País dels Pirineus…
Hoy la cosa ha sido llegar al Cerro de San Cristóbal: a pata, por carretera y en teleférico/funicular (bueno, también hay un helipuerto, creo, pero no cuenta). Por el precio, funicular: $2500 (unos 4€) por el trayecto de ida en funicular, ida y vuelta en teleférico pudiendo bajar en las dos estaciones que hay y vuelta otra vez. En total, 6 trayectos. Como ayer: con razón está lleno hasta los topes: no es un “producto de lujo”, como en BCN, sino que es un sitio donde llegar fácilmente, como para ir en familia un finde. Vamos, que ya se podrían aplicar en Barna el Hereu (¿sigue él de alcalde?) y compañía ese “turismo propio2, que resulta que la gente de Barcelona no conoce su ciudad.



…vistas desde lo alto…
Evidentemente, las vistas, una pasada. Como en todo mirador turístico. Resulta que antes de ser turístico era natural y ya existía. La diferencia es que al primero llegó alguien y dijo “ei, aquí podemos fabricar dinero”, y lo llenó de cemento en el suelo y vallas metálicas (o de madera, o de ladrillo, sirven para lo mismo). Después de pasear y meditar un ratito en la cumbre he buscado el teleférico y, oye, divertido. Sobretodo si nunca te has subido a uno o no te acuerdas demasiado. Unas cabinitas individuales (buenos, dos asientos grandes frente a frente… para 4. Pero me refiero a que no eran grandes) que iban saliendo hubiera pasaje o no. Quizá es una obviedad, como para decir “pues claro, ¿qué te creías que era un teleférico?” pero bueno, a mi me ha llamado la atención.

…paseo de los iluminados…

…si algo va, algo viene…

…también con flores…
Después, a medio camino, en la estación central, he paseado un ratito hasta dar con un torreón donde había una exposición de una fundación que lleva desde el 74 trabajando con niños discapacitados. Me he comprado un par de regalitos y he vuelto al funicular para seguir hasta la última estación, que ha resultado estar “al pie de las montañas”, como Marco. Así que he empezado a caminar por el barrio este buscando donde almorzar. Este debe de ser el barrio residencial más pituco de toda la ciudad. Todo casitas con jardín, césped, valla electrificada anti-husmeantes, etc. He visto edificaciones de estilo neoclásico, victoriano, colonial, de la Bauhaus, e incluso algo ¡nórdico!. Era como una exposición viva de arquitectura. Todo en 3 cuadras, entrada libre, lunes a domingo de 00 a 24 horas.

…la creación… …o el apocalipsis…

…5:47…

…retrato de una noche…
Más adelante he dado con un parque donde hay una exposición permanente de escultura (y dale con las expos… como si este verano no fuera suficiente con la de Zaragoza). Se llama el Parque de las Esculturas. Lógico. No se iba a llamar Parque de las Ratas, qué sé yo… Finalmente, he dado con una zona un poco más comercial, y me he parado en una pizzería a comer mi primer “rodizzio” (buffet libre que te van sirviendo poco a poco en la mesa) de algo, tan típico que he visto que es en toda latinoamérica y lo pruebo un día antes de irme… y llevo 8 trozos y ¡está riquísima! Ah, el restaurante se llama “los insaciables”, así que figúrate… juas juas

…cuando el sol se apaga, la ciudad se enciende…

…virgen iluminada…
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Saturday, 31 de May, 2008 a las 19:15
(Chile, General, Sensaciones)
Pues… ya lo dije, uno cuando viaja hace cosas raras. Hoy tocaba leer El Principito. Parecía mentira, además, que ya era hora, pero bueno, por fin he leido ese libro que tan importante dicen que es.
A ver, no diré que no me ha gustado, ni mucho menos, pero tampoco es para tanto, por lo menos para mi. Supongo que es lo mismo que me pasa con la pintura, que no me aporta nada y, como no la comprendo, no sé disfrutarla bien. Quizá por eso nunca me han llamado la atención las novelas.
Tiene puntos divertidos y he sonreido mucho mientras leía, pues tiene muchas dosis de humor, pero estaría bien tener cerca alguien que te vaya descifrando los entresijos de este cuento… seguramente así lo valoraré mucho más. Bueno, sólo nos queda esperar que empiece el concierto.
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Saturday, 31 de May, 2008 a las 14:44
(Chile, General, Gente, Sensaciones)

…como en un tablero de ajedrez…
Debo de haber caminado por sólo 8 o 9 calles… y no he caminado poco. Debo llevar como 6 horas de arriba a abajo. Lo que pasa es que aquí las avenidas son un poco interminables.
Pero vamos por orden.
Desayuno buffet a las 7 y pico. El camarero es peruano y, por el aspecto, otra del hotel creo que también. Debe de ser que a las empresas les sale más barato contratar a un peruano, que cobra lo que sea, que a un chileno, que se debe de marcar un mínimo… ¡vaya! ¡como en España! si va a resultar que los problemas migratorios no son exclusivos de Europa…
Y después, a caminar un rato. Primero, buscando la oficina de turismo, por la zona del palacio de la moneda (el palacio presidencial) y, com un carabinero (policía) me dice que no hay nada, pos vamos a probar por la plaza de armas… tampoco. ¿un mapa del metro? ni en dos estaciones.
Total, que vamos a caminar, sin rumbo, un ratito.
Encuentro una oficina de Air Comet (en mi libreta pone Aerocóndor, no sé en qué estaría pensando…) y pregunto si hay alguna tasa en el aeropuerto. Por suerte, no. Pero han cambiado mi vuelo (ay ay…), lo han retrasada, de las 13 a las 18, así que en vez de llegar a las 8 llego a las 13… mientras no me interfiera con el AVE me importa poco si paso 8 o 4 horas en Madrid. Pero vamos, digo yo que para enterarse no hacía falta que fuera de casualidad a la oficina esa a preguntar otra cosa… con un mini email tengo suficiente… y menos mal que no cogí el AVE para “un ratito después”, sino que dejo pasar todo el día “porsiaca”… en fin, que yo iré al aeropuerto igual a las 8 de la mañana como tenía previsto, por si las moscas…
Un ratito más tarde doy con una tienda donde me compro unos auriculares que funcionen bien, que suenen algo y tal… y doy con unos Philips que espero que ningún choro me quiebre… Están bien: vienen con bolsita de tela y recambios de silicona para el oido, en tallas orejiles S, M y L… (increible pero cierto)
Después de eso paso por un parque público, el Cerro de Santa Nosequién (quizá es el que me dijo Àngels de San Cristobal, pero creo que no… Nota: más tarde averiguo el nombre: Cerro de Santa Lucía), y, oye, bonito el sitio, ¿eh? debo de haber pasado una horita y pico por ahí dando vueltas. Había una zona con escaleras muy irregulares y resbaladizas que, por un momento, me han hecho sentir en Machu Picchu, subiendo el Wayna… pero luego he mirado alrededor, he visto todos los rascacielos, más altos que el cerro y… “no…”

…mosaico…
Bueno, más adelante me he encontrado con el teatro municipal (o algo así Nota: Teatro Universitario… joer, con tanta nota voy a hacer una canción al final…), y ponía “Orquesta Sinfónica de Chile”, y, evidentemente, le he echado un vistazo: una obra de estreno de una Panda o Parranda o algo así, un concierto para piano de Schumann, y la 3ª de Beethoven. Ostras, pinta bien. Precio para estudiantes en general: $1500 (menos de 2,5€). Ei, els de l’Auditori, a veure si n’aprenem, eh? que així sí que serà ple esl diumenges al matí amb la OBC…
Total, que esta noche a las 19:30 voy a darme la ración de clásica de estos 8 meses… jeje. Me he descuidado que antes de llegar al teatro he visto dos centros comerciales donde casi todo eran tiendas de instrumentos musicales: la mayoría vendían guitarras eléctricas, amplis, tablas de mezclas, baterías o cosas modernicas, pero en agunas tenían violines, saxos, percusión latina, etc… joer, acostumbrado a la Audenis y la Parramón de Barna, esto era “de la patada”, vamos, el paraíso de la oferta musical… 40 o 50 tiendas juntas…
Después, no sé cómo, he acabado en el edificio Telefónica viendo un par de exposiciones de pintura, una de ellas de cubismo. Dos cosas raras en mí, al mismo tiempo: haciendo algo “en común” con Timofónica y mirando cuadros… creo que el agua del bebedero que había en el cerro de antes no me ha sentado bien…
En fin, después, caminando he ido a dar con la “22 feria internacional del libro infantil y juvenil”, que por $500 podías entrar (0,80€)… Abans els de l’Auditori i ara els de la fira… prepareu-vos Montjuïc i Fòrum! hahaha! En comptes de dir “que venen els ga… els ga… els gaaals!” direm “que venen els xi… els xi… els ‘xilenooos’”. Además, entrada libre a menores de 18. No me extraña que la feria estuviera llena de profesores, papás con sus hijos y un montón de gente interesada en la lectura y la cultura. Ya me gustaría ver algo así en Perú… En fin, “Pais que lee, país que avanza”, Alan. Y no me refiero al Bocón, o el Popular. Ni el Trome, no me salga usted por la tangente.
Más tarde ya poca cosa, caminar un poco, un “lomito italiano” (”palta-mayo”, de mayonesa, claro… bueno, mahonesa, pa’ que no se queje la Marta, jeje), caminar un poco más, y un menú en un sitio que no sé donde está… sólo sé que cuando salga tengo que seguir hacia la derecha… y ya, jeje.

…en lo alto del cerro…

…Santiago en picado…

…el color marroncillo no son las montañas, creo que es la contaminación atmosférica…
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Friday, 30 de May, 2008 a las 18:51
(Chile, General, Sensaciones)
Uau.
Calles y avenidas anchas, edificios altos, semáforos que la gente respeta (pero los conductores no tanto)… la primera impresión ha sido sentirme como en la Gran Vía de Barna, con su paseo central, arbolado y verde…
Después de buscar con el taxista un hotel asequible y de tratar de habituarme a la moneda (1€ =$600. En realidad es 620 o algo así, pero mejor acostumbrarse a la baja), he ido a pasear un poquito por el “Gran Santiago”, y por lo menos el centro no defrauda. Aunque es de noche y ya sabemos que el ambiente nocturno de una ciudad no es lo mismo que el diurno, parece que, por lo menos el centro, promete. Mañana con el sol lo visitaremos más detenidamente (claro, je) y ahí ya veremos si se confirma o no.
De momento voy a cenar, una pizza y un jugo (¡qué chileno!), ¡más tarde más!
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Friday, 30 de May, 2008 a las 10:40
(Chile, Gente, Paisajes, Perú, Sensaciones)
Por fin tengo boli, que ya tocaba.
200 pesos chilenos, que aún no sé muy bien cuánto es pero creo que es un sol treinta más o menos.
Llevamos ya casi 24 hora en el bus, y aún quedan otras 4 hasta Santiago, si la cosa va bien. No está mal la empresa esta, Tur Bus. 22.000 pesos de Arica a Santiago, que vienen a ser unos 37 euros, o 150 soles, más o menos. Parece el Oltursa o el Ittsa chilenos. Aunque con una diferencia: es la primera vez que veo un terramozo, en masculino. Acostumbrado al machismo peruano, encontrarte con un chico que te acomoda y te sirve las comidas es algo notable.
De hecho, en cuanto pasas la frontera ya “hueles” que estás en otro sitio. Y no me refiero a que en Perú no se bañen. Los coches más nuevos, las vestiduras de la gente, los aparatos que lleva la gente en sus bolsos y mochilas… ya sé que comparar es feo, pero bueno, también, a primera vista, se ven otras cosas… por ejemplo, en dos ocasiones consecutivas corroboro lo que me habían dicho de la prepotencia del chileno para con el peruano. No es por rajar: el controlador de la máquina de rayos X en la aduana de Chie a una señora, le dice que pase, pero la señora no lo oye y él le repite, casi gritando “¿que no me entiende? ¡que pase, le digo, pase!” y al momento, dirigiéndose a mi y a su compañero: “no me extraña que no se clasifiquen para el mundial, no entienden”… ahhh, ja ja… ¿qué hago? ¿le aplaudo o le tiro pistachos o cacahuetes (maní), como a los elefantes?…
Más adelante dos señoras que no quieren entender que el conductor (peruano) del taxi colectivo que nos ha llevado de Tacna a Arica no puede dejarlas afuera del terminal terrestre, sino que tiene que entrar al estacionamiento porque lo pueden multar (la diferencia son 70 metros). “Ay, pos el chileno sí que nos dehó, uhté tiene mala fé, que nos nos puée dehá en ese tássisi y no áse caminá… ya nunca má lo cohémo”. Vamos, que el chileno era bueno y el peruano tenía mala fe…
Supongo que ha sido casualidad de coincidir con pesonas impresentables (espero), pero es patético que haya gente así por el mundo. De momento, como ya dije, “se confirman los rumores, en Corazón de Verano”…
Por otro lado. El Ormeño económico no tiene nada que ver con su Royal Class. Es más incómodo que el Civa de Chulucanas y el Andalucía de Cabanaconde juntos. Además, va haciendo paradas pero no te avisan ni nada, así que te despiertas desorientado de noche en un termianl y te vuelves loco buscando por la ventana algún cartel que te diga el nombre del sitio donde estás, así que dormir mucho no dormí.
Y el termo con agua caliente para el mate que ahí sigue. Ayer por la noche miré y el agua seguía caliente, después de 26 horas, así que no está mal. Lo miré después de una parada que hizo el bus en Antofagasta.
La primera vez que escuché esa palabra me recordó a un periodo de la historia, como quien dice “Jurásico, Cretácico, Paleolítico y Antofagasta”, o como mínimo a un continente extinto, yo que sé, “cuando se dividió Pangea en dos, resultaron Eurásia y Antofagasta”. Pero no, resulta que Antofagasta era una región de Bolivia, que perdió (por eso en La Paz ese año el hit más sonado fue “vaya vaya, aquí no hay playa”…) en una de esas muchas guerras suramericanas que en España desconocemos (si ya no eran virreinatos, qué más nos daba, ¿no? juas juas). De paso, Perú perdió Arica. Y ahora chile quiere Tacna. También dicen que el pisco es chileno (pero hay toda una región cerca de Ica que se llama Pisco), y que el ceviche tampoco es peruano… como antes, ¿qué hago? ¿me río?
Por lo demás, tranquilo, aunque no sé cómo he calculado los días en Chile, que en vez de pasar una noche en Santiago voy a pasar 3 (con el consiguiente gasto). En teoría pensaba coger un bus y estar llegando la madrugada del 1 pero estoy llegando la tarde del 30 (seguramente me visualicé en febrero en año bisiesto…)… y tengo tooodo el sábado y el domingo para pasear y conocer un poquito la capital chilena.
En fin, voy a seguir haciendo sudokus, aunque ya llevo un hartón de ellos… ya he desarrollado tres técnicas para solucionar los “muito difícil” (es que la revista es brasileña) en menos de diez minutos (pero con errores, jejeje).
Bueno, ¡Agur!
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