Santiago
Uau.
Calles y avenidas anchas, edificios altos, semáforos que la gente respeta (pero los conductores no tanto)… la primera impresión ha sido sentirme como en la Gran VÃa de Barna, con su paseo central, arbolado y verde…
Después de buscar con el taxista un hotel asequible y de tratar de habituarme a la moneda (1€ =$600. En realidad es 620 o algo asÃ, pero mejor acostumbrarse a la baja), he ido a pasear un poquito por el “Gran Santiago”, y por lo menos el centro no defrauda. Aunque es de noche y ya sabemos que el ambiente nocturno de una ciudad no es lo mismo que el diurno, parece que, por lo menos el centro, promete. Mañana con el sol lo visitaremos más detenidamente (claro, je) y ahà ya veremos si se confirma o no.
De momento voy a cenar, una pizza y un jugo (¡qué chileno!), ¡más tarde más!

